Cuidado de tus pies tras una caminata

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Aprende a mimar tus pies cuando vuelvas de excursión, para evitar ampollas, rozaduras y otros problemas, que resultan muy molestos y son fácilmente evitables.

Accede a nuestro programa completo sobre senderismo para aprender más técnicas, ejercicios y consejos relativos a la práctica de esta disciplina. ¡Recuerda que nuestros tutoriales son aptos para principiantes!

Recuerda este principio: mantener tus pies secos y limpios te permitirá estar listo para las próximas excursiones.

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CÓMO CUIDAR DE TUS PIES DURANTE UNA EXCURSIÓN

En este vídeo, vas a aprender a cuidarte los pies cuando practiques senderismo. Las ampollas no son inevitables y si tomas algunas precauciones, podrás prevenirlas.

Recuerda estos tres aspectos para cuidar tus pies durante una ruta: mantenlos limpios, secos y actúa rápidamente si notas algún roce.

Antes de nada, es esencial que mantengas tus pies limpios. Aprovecha las pausas para quitarte las botas y los calcetines y sacar pequeñas piedras u otros materiales que hayan podido colarse dentro.

La suciedad siempre aumenta las posibilidades de que se produzcan roces y, por lo tanto, de que te salgan ampollas.

Si la excursión dura varios días, lávate los pies cada noche minuciosamente.

En segundo lugar, mantén los pies secos. Esta es la regla principal para evitar que te salgan ampollas. Aprovecha las pausas para quitarte las botas y calcetines, y así ventilar, enfriar y secar tus pies.

Si los calcetines están húmedos, cámbialos por un par que esté seco. Piensa que siempre será mejor llevar puesto un par seco y sucio que caminar con un par mojado.

Si vas a caminar varios días seguidos, pon a secar tus calcetines por las noches y no dudes en ponerte unas sandalias al mediodía y por la noche, cuando llegues a tu destino.

En tercer lugar, actúa rápidamente si notas algún roce.

Detente y averigua qué está causando esta molestia. En ocasiones, la solución es tan fácil cómo reajustar la lazada o cambiar los calcetines de pie.

Comprueba que no hay ninguna esquirla en tus botas y que no se forman pliegues en tus calcetines.

Si encuentras rojeces en la piel, puedes utilizar un apósito para ampollas para proteger la zona. Acuérdate de retirarlo nada más terminar la caminata, para que tu piel se regenere.

En resumen, para cuidar tus pies cuando practiques senderismo, no olvides mantenerlos limpios, secos y actuar con rapidez si notas algún roce.

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